No lo inventamos. Lo revelamos. Del ring a la cocina: tomamos la pasión de Hugo por la lucha libre y la mexicanidad, y construimos un héroe de esquina —no de arena—. Colores cálidos, mandil de taquero, gesto amable pero fuerte. Un personaje que cocina con el corazón, aunque no pueda cocinar con máscara.
Diseñamos un personaje con reglas propias: expresión, postura y paleta derivadas del apodo original, no de una plantilla genérica de mascota. Extendimos el personaje a una línea de merch permanente: camisetas, bolsas, llaveros y encendedores, como un changarro adjunto a la taquería. Y resolvimos lo práctico sin perder el concepto: cocinar con máscara no era higiénico; el personaje la porta por ellos, en cada pieza.
El resultado es que el personaje se volvió más reconocible que el nombre del negocio mismo. La gente empezó a pedir «lo del Compita» antes que unos tacos — la señal más clara de que un héroe de marca había nacido.
